La palabra “zambra” sí tiene raíz árabe. La RAE la hace derivar del árabe hispánico *zámra y del árabe clásico *zamr, “tocata”. Además distingue dos significados históricos: la fiesta de los moriscos y la fiesta de los gitanos del Sacromonte, semejante a aquella.
También está documentado que en la Granada del siglo XVI hubo zambras moriscas con música, canto y baile; incluso se ofrecieron ante la corte de Carlos V en la Alhambra en 1526.
Pero semejanza no significa continuidad demostrada. No tenemos pruebas suficientes para decir que la zambra gitana sea simplemente aquella fiesta morisca transmitida sin cambios.
La tradición que conocemos en el Sacromonte tomó forma dentro de comunidades gitanas granadinas, ligada a celebraciones y rituales de boda. Ya en el siglo XIX, con viajeros y artistas llegando a Granada, esas prácticas también se organizaron como espectáculo.
¿Pudo conservar elementos o influencias moriscas? Es una hipótesis razonable. ¿Es una herencia directa demostrada? No.
Y ahí está la riqueza del Sacromonte: culturas que dejan huella, pero también comunidades que transforman y crean. Si vienes a Granada, conocer estas capas cambia la forma de mirar sus cuevas.


