La visita general ronda las tres horas y los Palacios Nazaríes tienen una hora de acceso concreta. Si no construyes el resto del recorrido alrededor de esa entrada, es fácil acabar cruzando Granada varias veces, comiendo a deshora o llegando cansado justo al barrio que querías disfrutar.
La solución es sencilla: usa la Alhambra como ancla.
Si tienes Palacios Nazaríes por la mañana, termina la visita, baja hacia el Realejo o el centro para comer y deja Albaicín y Sacromonte para la tarde.
Si tu entrada es por la tarde, aprovecha la mañana para recorrer el centro histórico y sube después con tiempo hacia la Alhambra. Según la estación y la hora de salida, puedes cerrar el día en el Albaicín.
Y si solo tienes un día, no intentes añadir diez monumentos. Granada se disfruta mejor conectando zonas que tachando lugares de una lista.
Esa es también la diferencia de una ruta bien pensada: menos desplazamientos y más tiempo entendiendo dónde estás.
¿Ya tienes entrada? Escríbeme por WhatsApp con la fecha y la hora de los Palacios Nazaríes y te ayudo a encajar el resto del día en Granada.


