¿Qué ocurría cada viernes en el lugar más importante de la Granada musulmana?
La Mezquita Mayor no era solo un espacio para rezar.
Era el auténtico centro de la vida de la ciudad.
Allí se reunían las familias para la oración del viernes, se proclamaban los nuevos sultanes, se leían los documentos oficiales y se bendecían las campañas militares.
El edificio impresionaba por sus once naves sostenidas por columnas de mármol, sus techos artesonados y un patio con la fuente de las abluciones, cuyas aguas algunos consideraban curativas.
En su interior destacaba el mihrab, el nicho que indicaba la quibla, la dirección de La Meca, hacia donde los musulmanes orientaban sus oraciones y muchos momentos importantes de la vida cotidiana.
Tras el rezo, la ciudad volvía a llenarse de vida.
Algunos paseaban junto al río Darro mientras otros acudían a los zocos para comprar frutas, especias o tejidos.
Era también un momento para reencontrarse con familiares y vecinos.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en este lugar: el sultán Yusuf I fue asesinado mientras rezaba durante la celebración del final del Ramadán, un hecho que conmocionó al Reino Nazarí.
Cuando explico esta historia en Granada, siempre digo que para comprender una ciudad no basta con visitar sus palacios.
Hay que imaginar cómo vivía su gente.
Si quieres descubrir la Granada nazarí más allá de la Alhambra, te invito a acompañarme en mis rutas culturales por Granada.



