La noche del 30 de julio comenzó la llamada Gran Redada, o Prisión General de Gitanos, una operación organizada durante el reinado de Fernando VI. La orden buscaba detener a la población gitana sin distinción de edad o sexo, separar a las familias y confiscar sus bienes.
Y aquí aparece una contradicción brutal: entre los apresados había familias asentadas que habían cumplido precisamente las normas que les obligaban a fijar residencia.
Andalucía fue uno de los territorios más golpeados. Según el historiador Manuel Martínez Martínez, unas 5.500 personas gitanas fueron detenidas aquí. Muchos hombres terminaron en trabajos forzados en La Carraca, en Cádiz; mujeres y niños fueron recluidos, entre otros destinos, en Málaga.
¿Esto “creó” el flamenco? No. No existe base histórica para afirmarlo.
Pero sí ayuda a entender algo fundamental cuando hablamos de flamenco y pueblo gitano en Andalucía: detrás de esta cultura hay también siglos de persecución, separación familiar y resistencia comunitaria.
Conocer el flamenco exige escuchar su música, pero también conocer la memoria de quienes ayudaron a construirlo.



