Pero no es el único lugar desde el que merece la pena fotografiar la Alhambra.
Si quieres cambiar de perspectiva, prueba esta pequeña ruta.
Empieza en los Carvajales, escondido entre las calles del bajo Albaicín. Aquí la Alhambra aparece cercana, casi encima de ti, y la Torre de la Vela domina la fotografía. Es una imagen mucho más íntima que la panorámica clásica.
Después busca la pequeña Placeta del Comino. Lo interesante aquí no es ver todo el monumento, sino cómo las torres aparecen entre el bosque de la Alhambra, cipreses y tejados. Una fotografía completamente distinta.
Y si todavía tienes piernas, termina en San Miguel Alto. Es el punto más elevado del Albaicín: desde allí la Alhambra forma parte de una panorámica enorme junto al barrio, el centro de Granada y las montañas.
Tres miradores. Tres formas de contar el mismo monumento.
Porque Granada también cambia dependiendo de dónde decidas mirarla.
Guarda esta ruta para tu viaje y prueba a encontrar tu propia fotografía de la Alhambra.


