Empieza junto al Darro. Nada más subir, el Palacio de los Córdova recuerda algo curioso: aunque parece llevar siglos aquí, fue reconstruido en este lugar en el siglo XX con elementos del antiguo palacio renacentista.
Un poco más arriba aparece el Aljibe del Peso de la Harina, del siglo XIV. Su nombre actual llegó después: en esta placeta se pesaba harina en el siglo XVII. Aquí el camino se abre y comienza la entrada hacia el Sacromonte.
Y justo en esa confluencia están las Casas del Chapiz. Fueron habitadas en el siglo XVI por los moriscos Lorenzo el Chapiz y Hernán López el Ferí, y conservan la transformación de una arquitectura nazarí en vivienda morisca.
Eso es lo bonito de esta calle: en pocos minutos pasas del Darro al Albaicín y, casi sin darte cuenta, aparece el Sacromonte, un barrio cuya historia terminaría también profundamente ligada al flamenco.
No la subas solo pensando en llegar arriba. Mira las casas, el aljibe y el cruce de caminos. La Cuesta del Chapiz también se visita.
Si estás preparando tu viaje a Granada, guarda esta pequeña ruta para recorrerla sin prisas.



